NTERNACIONAL. – Terence Tao, considerado por la comunidad científica como el “Mozart de las matemáticas”, ha incorporado la inteligencia artificial como una herramienta esencial en su trabajo diario para resolver algunos de los problemas matemáticos más complejos de la historia, entre ellos la conjetura de Collatz y las ecuaciones de Navier-Stokes.

Tao ganó la Medalla Fields en 2006, cuando tenía 31 años, por sus contribuciones en teoría de números, ecuaciones en derivadas parciales y análisis armónico. Actualmente es uno de los mayores impulsores de Lean, un asistente de demostraciones que verifica razonamientos matemáticos, dentro de la comunidad científica.

La IA como “coautora de confianza” en la investigación

En una reciente entrevista con el creador de contenido Dwarkesh Patel, Tao defendió el rol que ya tiene la inteligencia artificial como “coautora de confianza” en la investigación matemática. “Espero que la IA de 2026, cuando se utiliza correctamente, sea un coautor de confianza en la investigación en matemáticas. Y en muchos otros campos también”, expresó.

El matemático no cree que la IA vaya a sustituir a los investigadores, sino que permitirá dejar atrás la investigación individual para colaborar en proyectos mucho más grandes y ambiciosos. Como ejemplo, el científico ha introducido Lean en su flujo de trabajo diario para enfrentar desafíos como la conjetura de Collatz y las ecuaciones de Navier-Stokes.

Un ejemplo del potencial de la IA en matemáticas

En octubre de 2024, Meta AI logró generalizar la función de Lyapunov, un concepto propuesto en 1892 por el matemático ruso Aleksander Lyapunov que los matemáticos no habían podido resolver durante más de un siglo. El éxito de Meta AI ilustra la capacidad actual de la inteligencia artificial para abordar retos matemáticos complejos.

Las ecuaciones de Navier-Stokes, que forman parte de los Problemas del Milenio, se utilizan para predecir el clima y diseñar aviones, pero aún no se comprenden con precisión. Tao trabaja junto a la IA para resolver este enigma, así como la conjetura de Collatz, otro de los grandes desafíos no resueltos.

Tao ha destacado no solo por su capacidad para conectar áreas que los matemáticos consideraban aisladas, sino también por su versatilidad. Ha elaborado trabajos de vanguardia en combinatoria y detección comprimida, además de las tres áreas por las que recibió la Medalla Fields.

Con doble nacionalidad australiana y estadounidense, Tao es admirado también por su generosidad como investigador y su disposición a adoptar nuevas tecnologías para abordar los mayores desafíos matemáticos.