NUEVA YORK. – OpenAI anunció este martes el cierre definitivo de Sora, su herramienta de generación de vídeo con inteligencia artificial, apenas seis meses después del lanzamiento de su aplicación independiente y menos de un año y medio desde que el modelo causara sensación a nivel mundial.
La decisión, comunicada por el consejero delegado Sam Altman, implica la eliminación de la aplicación independiente de Sora, el servicio API para desarrolladores, el soporte de vídeo dentro de ChatGPT y el sitio web oficial de la herramienta. La compañía publicará próximamente un calendario con las fechas definitivas de cierre y las instrucciones para que los usuarios puedan conservar sus contenidos.
OpenAI abandona Sora en medio de una reestructuración estratégica
El cierre de Sora responde a un giro estratégico de OpenAI, que decide concentrar sus recursos en herramientas de programación y productividad para empresas, abandonando proyectos que considera «secundarios». La compañía planea integrar ChatGPT, la herramienta de programación Codex y su navegador Atlas en una única «superaplicación» de escritorio.
Este movimiento se produce en un contexto de alta competencia con Anthropic, cuyas herramientas de programación (Claude Code) dominan actualmente el 54% del mercado frente al 21% de OpenAI. Según datos financieros, Sora generó apenas 210 millones de dólares en ingresos durante su ciclo de vida, mientras que su operación diaria costaba aproximadamente 15 millones de dólares.
Una alianza con Disney que nunca llegó a concretarse
El cierre de Sora también pone fin a la colaboración con Disney, que en diciembre de 2025 había acordado una inversión de 1.000 millones de dólares y la cesión de derechos sobre más de 200 personajes de sus franquicias, incluyendo Marvel, Star Wars y Pixar. Sin embargo, fuentes cercanas a la negociación revelaron que el acuerdo nunca llegó a materializarse.
La relación se rompió de forma abrupta: el pasado lunes, ambas compañías mantuvieron una reunión para discutir un proyecto conjunto; media hora después, Disney recibió la notificación de que OpenAI abandonaba por completo el desarrollo de Sora. Disney emitió un comunicado en el que respeta la decisión de OpenAI y confirma la finalización del acuerdo.
Altman prioriza la rentabilidad ante una posible salida a bolsa
La decisión de cerrar Sora responde también a presiones financieras. OpenAI planea una oferta pública inicial (OPI) para finales de 2026 y necesita presentar a los inversores un modelo de negocio sostenible. Según datos publicados, la empresa registró pérdidas de 8.000 millones de dólares en 2025 y prevé que estas alcancen los 25.000 millones en 2026.
En marzo, Sam Altman declaró en una reunión interna el «estado de alerta máxima» para la compañía, ordenando redirigir todos los recursos hacia los productos que demostraran mayor viabilidad comercial. Sora, a pesar de haber alcanzado un millón de descargas en sus primeros diez días, experimentó una caída del 45% en descargas en enero de 2026 y nunca logró consolidar una base de usuarios estable.
Una apuesta por la IA que «actúa» en lugar de «representar»
El cierre de Sora refleja una transición más profunda en la industria de la inteligencia artificial: el paso de los modelos centrados en la generación de contenido (texto, imagen, vídeo) hacia sistemas capaces de interactuar con el entorno físico. El equipo de Sora será redirigido hacia proyectos de robótica e inteligencia artificial «encarnada» (embodied AI), según confirmó Altman.
Analistas del sector interpretan esta decisión como un reconocimiento por parte de OpenAI de que su estrategia de mantener múltiples líneas de producto paralelas resultaba insostenible. Con 9 millones de usuarios activos semanales en ChatGPT, la empresa busca ahora consolidar su posición en el mercado empresarial, donde Anthropic ha ganado terreno rápidamente.




