San Francisco. – La empresa Amazon anunció que comenzará a ofrecer modelos de OpenAI en su plataforma de nube AWS, tras el fin del acuerdo de exclusividad que mantenía Microsoft para la comercialización de estas herramientas.

La decisión marca un giro estratégico en la competencia por el liderazgo en inteligencia artificial, luego de que durante años Microsoft sacara ventaja en el mercado gracias a su alianza temprana con OpenAI, integrando sus modelos en Azure.

El director ejecutivo de Amazon Web Services, Matt Garman, aseguró que la incorporación de estos modelos responde a una demanda histórica de los clientes. “Es algo que nuestros clientes han pedido desde hace mucho tiempo”, afirmó.

Según explicó, algunos modelos recientes estarán disponibles en fase de prueba desde esta semana, mientras que los sistemas más avanzados, incluidos los GPT de última generación, llegarán en las próximas semanas.

Un cambio en el mapa de la inteligencia artificial

La apertura del acceso a los modelos de OpenAI representa un golpe directo a la posición dominante de Microsoft en el sector de la nube con inteligencia artificial, especialmente tras el auge de herramientas como ChatGPT desde 2022.

En respuesta a esa ventaja, Amazon había fortalecido su ecosistema con soluciones alternativas dentro de su plataforma Bedrock, incluyendo modelos de empresas como Anthropic y Meta. Sin embargo, grandes clientes migraron a Azure en busca de acceso a la tecnología de OpenAI.

Ahora, con esta nueva alianza, Amazon busca recuperar terreno en un mercado altamente competitivo y en rápida expansión.

Inversiones millonarias y presión por resultados

Amazon también ha intensificado su apuesta al invertir aproximadamente US$50,000 millones en OpenAI, mientras que la empresa de inteligencia artificial proyecta gastar hasta US$100,000 millones en infraestructura, incluyendo capacidad de cómputo y chips en AWS.

En ese contexto, Denise Dresser destacó que los clientes empresariales demandan operar estos modelos en entornos seguros y confiables.

No obstante, la creciente relación entre ambas compañías ocurre en medio de presiones sobre OpenAI para acelerar sus ingresos y cumplir compromisos financieros con socios tecnológicos.

Alta demanda y limitada capacidad

Pese a las dudas, Amazon sostiene que el problema actual no es la falta de clientes, sino la escasez de infraestructura.

“Hay más demanda de servicios de inteligencia artificial que capacidad disponible”, afirmó Garman, quien aseguró que la empresa continúa expandiendo recursos en energía, chips y memoria a nivel global.