El ministro de Medio Ambiente, Paino Henríquez, pide declarar de emergencia nacional la organización del territorio dominicano para evitar que un sector inmobiliario ocupe los espacios del sector agrícola y ecosistema o áreas protegidas.

“El ordenamiento territorial debe ser una emergencia nacional”, sostuvo el funcionario al advertir que durante décadas ciudades y proyectos inmobiliarios han avanzado sin planificación, afectando zonas productivas y recursos naturales.

Reconoció que actualmente el país está en una franca expansión urbana, inversiones inmobiliarias a todos los niveles, desde proyectos habitacionales, plazas comerciales, obras publicas, en zonas de vocación agropecuarias que afecta la actividad productiva de ese sector.

El funcionario atribuyo la presión sobre el territorio que hace el sector inmobiliario se debe a la falta histórica de planificación ha permitido que proyectos residenciales, comerciales y turísticos se desarrollen en áreas donde originalmente existían vocaciones agrícolas o ecosistemas sensibles. En ese sentido, insistió en que el ordenamiento territorial debe convertirse en una prioridad nacional para definir con claridad dónde se debe desarrollar la agricultura, dónde es viable el crecimiento urbano y qué áreas deben mantenerse protegidas.

Henríquez también advirtió que el crecimiento económico y demográfico del país ha acelerado la urbanización y las últimas décadas el país ha pasado de tener ciudades relativamente pequeñas a concentrar más del 80 % de su población en zonas urbanas, lo que ha incrementado los retos ambientales y de planificación.

Durante la conversación, el ministro subrayó además la importancia de las áreas protegidas para el país. Explicó que una gran parte del agua que consumen los dominicanos se genera en estas zonas, por lo que su preservación resulta fundamental para garantizar la sostenibilidad ambiental, la producción agrícola y el desarrollo del turismo.

Otro de los temas abordados fue la contaminación de ríos y cuencas hidrográficas. El funcionario señaló que este problema tiene múltiples causas, entre ellas prácticas agrícolas intensivas, el uso inadecuado de pesticidas, la ganadería en zonas cercanas a los ríos y el manejo deficiente de residuos sólidos.

En ese contexto, defendió que la gestión ambiental debe enfocarse en el manejo integral de las cuencas, desde las zonas altas donde se produce el agua hasta las áreas urbanas y costeras, donde desembocan los ríos y se concentran actividades económicas clave.

Asimismo, el ministro abordó el impacto del sargazo en el Caribe, indicando que este fenómeno se ha intensificado debido al cambio climático, el aumento de la temperatura de los océanos y la contaminación proveniente de grandes cuencas fluviales de la región.

Henríquez explicó que el gobierno trabaja junto a otros países del Caribe y con organismos internacionales para buscar soluciones científicas que permitan manejar el sargazo y mitigar sus efectos en las playas y en la industria turística.

Finalmente, destacó que desde su llegada al Ministerio de Medio Ambiente se ha impulsado un proceso de modernización institucional que incluye la digitalización de permisos ambientales y la mejora de los procesos administrativos, con el objetivo de fortalecer la transparencia y agilizar la gestión ambiental en el país.