Director del Banco Mundial afirmó que para hacer frente al manejo de los resíduos sólidos los paises deberían invertir entre 0.3 a 0,8 de sus ingresos.

Ming Zhang, director del Grupo Banco Mundial insistió que están dispuestos a ayudar a los países y las ciudades a convertir el desafío que representan los residuos en una oportunidad para un crecimiento resiliente e inclusivo.

Dijo que el Banco Mundial es la principal entidad oficial del mundo que otorga financiamiento para la gestión de residuos sólidos y combina profundos conocimientos sobre el sector con fondos en condiciones concesionarias y soluciones de capital privado para apoyar reformas e inversiones, desde la reducción y recolección de residuos hasta su tratamiento y recuperación.

“El Banco Mundial es la principal entidad oficial del mundo que otorga financiamiento para la gestión de residuos sólidos y combina profundos conocimientos sobre el sector con fondos en condiciones concesionarias y solu- ciones de capital privado para apoyar reformas e inversiones, desde la reducción y recolección de residuos hasta su tratamiento y recuperación” señala Ming Zhang en su prólogo.

Precisó que en el año 2022, en el mundo se generaron 2,600 toneladas de residuos solidos y se estima que podrian aumentar a 3,900 en el año 2,500 si no se toman las previsiones y  políticas públicas atinadas para enfrentar el problema.

Asi mismo, dio que en la actalidad cerca del 30 por ciento de los residuos mundiales no se recogen, lo que agraba las economias locales, la salud publica y el medio ambiente y puso como ejemplo que cuando se tira un plastico este llega a los oceanos, el metanos de los alimentos se desconponen y se escapa a la atmosfera y sei lo quema contamina el aire que todos respira.

Al escribir el prólogo de un estudio realizados por un equipo de técnicos especializados a nivel mundial, titulado Panorama mundial de la gestión de residuos sólidos en la transición hacia la circularidad hasta 2050, doctor Zhang, plantea que  Los residuos sólidos son uno de los subproductos más visibles de la prosperidad humana y una de las amenazas más subestimadas para nuestro futuro en común.

Los residuos que se arrojan en una calle de la ciudad o en un basural del barrio no son solo un problema local. El plástico transportado por los ríos llega al océano; el metano de los alimentos en descomposición se escapa a la atmósfera, y la quema a cielo abierto contamina el aire que todos respiramos. Los residuos son un problema que gestionan los municipios pero que tiene consecuencias tanto locales como mundiales.

En 2022, en el mundo se generaron 2,600 millones de toneladas de residuos sólidos municipales. En esta nueva edición de nuestro informe What Waste, se señala que los volúmenes totales podrían aumentar a 3,900 millones de toneladas para 2050—un incremento del 50%—yque las regiones donde se registrará el mayor crecimiento serán África subsahariana (124 %) y Asia meridional (99 %). En la actualidad, alrededor del 30 % de los residuos mundiales aún se vierten a cielo abierto o no se recogen, lo que agrava los riesgos para las economías locales, la salud pública y el medio ambiente.

Para hacer frente a este desafío se requerirán inversiones considerables y sostenidas. A fin de lograr la recolección y la gestión universal y sostenible de residuos se requerirá un nivel continuo de gasto público de entre el 0,3 %y el 0,8 %del producto interno bruto (PIB).

Sin embargo, los costos de la inacción que van desde el agravamiento de las inundaciones y la contaminación hasta la caída en el valor de las propiedades y pérdidas en el turismo, empleos que no se crean y oportunidades económicas desaprovechadas—son mucho más altos.

Pero hay un futuro diferente al alcance de la mano. Con medidas estratégicas, los países pueden limitar la generación total de residuos incluso si las economías crecen, ampliar la cobertura de los servicios de recolección y mejorar su calidad, reducir los costos del sistema, y crear millones de empleos de calidad en toda la cadena de valor.