Santo Domingo.– América Latina y el Caribe registrarán un crecimiento económico de 2,2% en 2026, en un contexto internacional marcado por conflictos geopolíticos, presiones inflacionarias y condiciones financieras más restrictivas, según la más reciente actualización de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
La proyección representa una leve revisión a la baja frente al 2,3% estimado en diciembre de 2025 y confirma una tendencia de bajo crecimiento en la región, que acumularía cuatro años consecutivos con tasas cercanas al 2,3%.
Desaceleración generalizada en la región
El informe revela que 24 de los 33 países experimentarán una desaceleración económica en 2026, mientras que solo siete mostrarán mejoras. Este comportamiento evidencia una limitada capacidad estructural de expansión en la mayoría de las economías latinoamericanas.
Factores externos presionan el crecimiento
La CEPAL atribuye el menor dinamismo a un entorno global más complejo, caracterizado por:
- Incremento de tensiones geopolíticas, especialmente en Medio Oriente
- Mayor volatilidad en mercados financieros y de materias primas
- Condiciones de financiamiento más restrictivas
- Repunte de la inflación global
Uno de los factores más relevantes ha sido el aumento del precio del petróleo, que en abril se ubicó 74% por encima del promedio de diciembre de 2025, encareciendo costos de producción y transporte.
Asimismo, la Organización Mundial del Comercio proyecta que el comercio mundial crecerá 2,7% en 2026, por debajo del 4,7% registrado en 2025, reflejando una desaceleración del comercio internacional.
Consumo débil y empleo moderado
A nivel interno, el crecimiento estará limitado principalmente por un menor dinamismo del consumo privado, mientras que la inversión muestra señales de recuperación, aunque aún moderadas.
En el ámbito laboral, se prevé que el empleo crezca apenas 1,1% en 2026, por debajo del 1,5% observado el año anterior. En paralelo, la inflación regional superaría el 3%, impulsada por el aumento de los precios internacionales.
Crecimiento desigual entre subregiones
El desempeño económico será heterogéneo:
- América del Sur crecería 2,4%, por debajo del 2,9% de 2025
- América Central alcanzaría 2,2%, afectada por contracciones en algunas economías
- Caribe registraría un crecimiento de 5,6%, impulsado principalmente por Guyana
Sin embargo, al excluir economías específicas con comportamientos extremos, el crecimiento promedio de varias subregiones sería significativamente menor.
Riesgos y desafíos estructurales
El organismo advierte que persisten riesgos que podrían deteriorar aún más el panorama, entre ellos:
- Presiones inflacionarias por energía y alimentos
- Alta volatilidad en los mercados internacionales
- Debilidad de la demanda interna
- Vulnerabilidad a choques externos
A esto se suman factores estructurales como limitaciones en política económica, baja productividad y debilidades institucionales.
Llamado a fortalecer la resiliencia económica
Ante este escenario, la CEPAL subraya la necesidad de impulsar políticas que fortalezcan la inversión, la productividad y la resiliencia macroeconómica, así como mejorar la movilización de recursos y la gobernanza.
El informe concluye que, en un entorno global cada vez más incierto, la región enfrenta el reto de superar su bajo crecimiento tendencial y reducir su alta dependencia de factores externos.




