El gran dilema de la Ley SS Tarde para pensión y joven para recibir su dinero

Llegaron a la seguridad social muy viejos para recibir una pensión, pero muy jóvenes para que les devuelvan su dinero. Miles de afiliados al sistema de pensiones dominicano están en esta encrucijada.

Empiezan a abundar las denuncias de quienes, cumplidos los 60 años de edad, o próximos a hacerlo, se dan cuenta de que el retiro no es una opción porque no tienen aportes suficientes para la pensión mínima, que en la actualidad es de RD$9,411.00.

Lo explicamos con el ejemplo de José Guillermo (nombre ficticio). Entró al sistema a mediados de 2003, faltando tres meses para su cumpleaños 45. Tuvo algunas interrupciones, cotizó durante 155 meses y acumuló ahorros por RD$680,000. Este mes arriba a los 60, pero su ahorro le permitiría una pensión de poco más de RD$4,000.00, menos de la mitad de la mínima legal.

Empiezan a abundar las denuncias de quienes, cumplidos los 60 años de edad, o próximos a hacerlo, se dan cuenta de que el retiro no es una opción porque sus aportes no alcanzan para la pensión mínima, de 9,411 pesos.CLIC PARA TUITEAR

Además de tener ahorro insuficiente, José Guillermo tampoco alcanza la cantidad de cotizaciones requeridas para pensionarse (son 360). Para cumplir este requisito, que le permitiría ahorrar más y alcanzar la pensión mínima, tendría que acumular 205 cotizaciones más, que supone trabajar ininterrumpidamente durante 17 años. Con estas condiciones, terminaría retirándose a los 77, cuando la esperanza de vida en República Dominicana es de 75.

En otras palabras, lo más probable es que fallezca antes de cumplir con los requisitos para pensionarse. En este escenario, ¿cuáles opciones puede explorar? Él asegura que preferiría que el sistema le devuelva su ahorro, y olvidarse de la pensión. También está el fondo de solidaridad, una herramienta de auxilio que permitiría que la seguridad social le complete la pensión mínima mediante un subsidio. ¿Estas vías podrían ser la solución?

¿Que le devuelvan su dinero?

Esta no es una opción. Por un lado, los sistemas de protección social no son cuentas de ahorro, y no es su vocación devolver dinero, sino otorgar prestaciones. Así lo plantea el doctor Fulgencio Severino, que participó en el diseño del modelo instaurado en RD actualmente.

En el país se hizo una excepción, contemplada en la propia ley de seguridad social, con la población que ingresó al sistema habiendo cumplido los 45 años de edad. Estos afiliados fueron catalogados como “de ingreso tardío”, precisamente por la imposibilidad de que cumplan con los requisitos generales establecidos para el retiro. Hasta el momento, se les ha estado devolviendo su ahorro al cumplir los 60.

“Es algo que nunca debió hacerse”, considera Severino, que ve la medida como una deficiencia del sistema.

José Guillermo no piensa lo mismo. Solicitó a su AFP la devolución de sus ahorros, pero fue informado de que la ley no lo permite. En efecto, la barrera está clara: 45 años. No importa si le hubiesen faltado horas para cumplir esta edad cuando empezó a cotizar: oficialmente no es un afiliado de ingreso tardío y no puede recibir las devoluciones.

El problema es que el criterio de cuándo es demasiado tarde aplicado en la normativa parece desatinado, puesto que cientos de miles de afiliados entraron con menos de 45 años al sistema, pero sin la posibilidad de acumular el nivel de ahorro ni las cotizaciones requeridas para la pensión por vejez. Para los fines prácticos, ¿qué distancia puede haber entre dos cotizantes del mismo quintil de ingreso que hayan entrado al sistema con 45 años y 44.9?

¿Y el fondo de solidaridad?

Quienes no consigan ahorrar suficiente para retirarse a los 60 tienen este colchón: el fondo de solidaridad, incorporado en la Ley de Seguridad Social como un mecanismo de subsidios para completar las pensiones que no alcancen el mínimo.

Pero el acceso a este beneficio tampoco es una vía despejada.

Se podrá acceder al él solo cumpliendo con varias condiciones: siendo mayor de 65 años de edad, como se ha advertido, habiendo cotizado por lo menos durante 300 meses (25 años) y con base a ingresos bajos.

Así, quienes califiquen terminarían recibiendo su pensión, pero su reducido nivel de ingresos y el sistema los obligarán a trabajar más allá de de la edad legal para el retiro por vejez (60 años).

José Guillermo tampoco cumple con las condiciones para ser subsidiado. ¿Qué hacer? Le tocaría seguir trabajando, hasta nuevo aviso, pero hace pocos meses que dejó su empleo, creyendo que sería posible retirar su ahorro al cumplir los 60 años.

¿Retiro a los 60?

Como mecanismo para garantizar la vejez digna de la gente, el sistema de pensiones dominicano tiene deficiencias mayúsculas, reconocidas tanto por las autoridades como por los prestadores de servicio.

En general, los fallos se reflejan en una reducida tasa de reemplazo, que es el porcentaje del último salario con que cada afiliado podrá jubilarse. En promedio, este indicador se ha ubicado en torno al rango 22-35%, lo que significa que la mayoría de las pensiones apenas ascenderán a esa proporción del último salario devengado por los trabajadores en su vida laboral.

Se tratará de una tasa muy reducida. Considerando que el ingreso promedio de la población trabajadora ronda los RD$17,500.00, es de esperarse que una elevada proporción no llegue a ahorrar lo suficiente para recibir una pensión mínima (RD$9,411 pesos).

En este contexto, se barajan varias opciones para mejorar las perspectivas del sistema, entre ellas la posibilidad de modificar la Ley de Seguridad Social para aumentar la edad oficial de retiro por vejez, de 60 a 65 años.

En las circunstancias actuales, el retiro a los 60 parece imposible para muchos (¿la mayoría), cambie o no cambie la legislación, debido al insuficiente nivel de ahorro en las cuentas de capitalización individual. Fuente: Argentarium, autorizado por su propietario.

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