COOPERATIVISMO EN LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL CIUDADANA

Honra a José Francisco Peña Gómez en el XX aniversario de su muerte

El Instituto de Formación Política José Francisco Peña Gómez inició el pasado lunes un curso de cooperativismo impartido por el profesor Jaime Max Taveras a jóvenes estudiantes y profesionales con el objeto de formar líderes que influyan en la conducta de los ciudadanos para que generen cambio personal, en su comunidad y en la sociedad.

Mediante ponencias y talleres prácticos, se empodera al alumnado sobre la pertinencia de la doctrina y filosofía del cooperativismo y su relación con la democracia real como proyecto económico social.

“Para crear una conciencia de la importancia de cooperativismo, referentes al desarrollo humano, la superación material y espiritual de la población y la creación de un ambiente de democracia, libertad y justicia social, es importante formar grupos de personas que difundan esas ideas”, sostuvo Taveras, quien es sociólogo y especialista en economía solidaria.

Con el actual régimen de cosas, en el capitalismo se crean amplias desigualdades. Un punto porcentual concentra el 80 por ciento de la riqueza del mundo y, en la República Dominicana, es más pronunciado, alrededor de diez familias poseen la mayoría de la riqueza del país, subrayó, Jaime Max Taveras, diseñador y coordinador del curso.

Honra a José Francisco Peña Gómez en el XX aniversario de su muerte

De su lado, Yvelisse Prats-Ramírez de Pérez, directora académica del Instituto JFPG, al rendir homenaje al líder social e internacionalista, José Francisco Peña Gómez, en las celebración del vigésimo aniversario de su muerte, acaecida el 10 de mayo de 1998, rescató entre sus aportes su labor de promotor del cooperativismo en el país y en particular entre los frentes sectoriales o de masas del partido político en el que militaba, a quienes les trajo expertos en la materia desde Costa Rica y Venezuela.

Acotó que para José Francisco Peña Gómez “el cooperativismo es una de las patas del socialismo democrático, no sólo porque enseña a trabajar en común, porque vuelve el ánimo hacia lo colectivo, lo plural y no hacia lo individual, sino también porque evidentemente es una fuente de producción, que ayuda mucho, sobre todo en países subdesarrollados, donde los Estados no tienen la capacidad de poder crear todos los empleos formales y estables que se necesitan para acabar con la pobreza”.

Prats de Pérez, dijo que desgraciadamente las cooperativas se han desarrollado en este país, pero en una forma privada. “Asumir el cooperativismo como una forma de vida colectiva, para vivir en plural, como Peña quería y como nos legó tan claramente en ese himno en que se ha transformado su canción de campaña: ‘¡Por fin, por fin, por fin se abren las ventanas! ¡Primero la gente!!! ‘”.

“Creo que ahora nos toca, a todos los que de una u otra forma fuimos y somos peñagomistas, todavía, recordarlo en estos 20 años que se cumplen de su muerte física, tratar de comprometernos con él, en todo lo que él no pudo hacer, y quiso hacer, impulsarlo de ahora en adelante”, concluyó la profesora Prats de Pérez.

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