UNA SEGURIDAD SOCIAL DE ASPIRINA, HEMOGRAMA, ORINA Y COPROLOGICO

En el consultorio:  “Doctor de los 4 medicamentos que usted me recetó el seguro sólo me cubrió uno.  En la clínica: “Colega me glosaron un medicamento y voy a tener que pagarlo”. En el semáforo de la esquina: “Señor coopere con este niño que hay que hacerle una cirugía”.  En el programa de televisión:  “Señores vamos a ayudar a esta joven que tiene que hacerse una resonancia magnética”. En el barrio: “Señor cómpreme un boleto que estamos recolectando para una cirugía de ortopedia de un niño”. A mí: “No le cubrimos esos análisis porque lo está repitiendo muy rápido”.
La ley 87-01 que crea el Sistema Dominicano de Seguridad Social fue promulgada el 9 de mayo de 2001 por el entonces presidente Hipólito Mejía y puesta en práctica en el segundo gobierno de Leonel Fernández, “con carácter universal, obligatorio, solidario, plural e integral a fin de otorgar los derechos constitucionales a la población…” “Protegiéndola contra los riesgos de vejez, discapacidad, cesantía por edad avanzada, sobrevivencia, enfermedad, maternidad, infancia y riesgos laborales”.
A 17 años de ser promulgada todavía estamos muy lejos de alcanzar los objetivos por los cuales fue creada porque desgraciadamente la seguridad social en la República Dominicana se ha convertido en un gran negocio para el sector económicamente poderoso del país en detrimento de los intereses del pueblo dominicano.
El carácter universal está lejos de ser alcanzado, la obligatoriedad es relativa, de lo contrario cómo se explica la gran cantidad de dominicanos que anda dando pena buscando ayuda para resolver determinado problema de salud.
Riesgo de vejez?, el que llegó a viejo en este país se jodió, aunque usted haya dejado el forro trabajando durante años, sus días finales están dominados por la precariedad y la falta de asistencia por parte del Estado.  Enfermedad? Depende de cual enfermedad. El seguro te cubre un internamiento por una neumonía, un parto, una apendicitis o una emergencia. Pero enférmese usted de una enfermedad de alto costo para que tenga que salir a vender lo que tenga para cubrir los gastos incurridos.
El plan básico de salud te cubre determinado porcentaje de gastos de hotelería, laboratorios, pruebas diagnosticas, etc, pero es enorme la brecha de lo que las ARS dejan de cubrir. El plan complementario es una alternativa para tu conseguir una mayor cobertura, pero depende, si la ARS sospecha que tu eres un paciente que en un futuro cercano puedes hacer uso de algunos servicios extras por tu condición de salud y edad te niegan ese plan.
En el año 2016 las ARS tuvieron una ganancia de 1,371 millones de pesos, correspondiendo el 82% a las ARS privadas y un 18% a las públicas. El objetivo de las ARS es economizarse lo más que puedan para aumentar sus ganancias aunque esto vaya en contra de los intereses del usuario, del médico y de las prestadoras de servicio. Por ejemplo, el año pasado  las seis ARS que tienen 2.6 millones de afiliados tenían disponibles 425 millones de dólares para cubrir medicamentos, sin embargo solo entregaron menos de un millón de dólares, lo que sobró se fue de ganancia a sus bolsillos.  (Datos ofrecidos por el comentarista Carlos Peña).
Las ARS miran a los pacientes como una simple mercancía la cual compran a precio de vaca muerta para negociarlos bien caros, a los médicos los ven como “esclavos asalariados” a los cuales les paga una miseria por sus servicios y que además de lo poco que pagan les quitan parte de ese dinero por concepto de glosas.
El sistema de la seguridad social en nuestro país debe ser reordenado y revisado además de  dejar de ser manejado como un comercio lucrativo, explotador y con la mentalidad del capitalismo salvaje que tanto ha criticado el Papa Francisco. Los gobiernos tienen que dejar su papel de protectores y cómplices de los sectores explotadores de la sociedad para identificarse con  el sufrimiento, las limitaciones y las precariedades de la gran mayoría de la población.
(Autor: Rafael Morel Cruz)
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