El Mirador /Por Luís Céspedes Peña

El discurso de este 27 de Febrero del Presidente Danilo Medina, a diferencia de los anteriores, será una obra valiosa por su gran contenido de realizaciones públicas, las cuales superan, por mucho, a todos los gobiernos anteriores, pero también un sofisticado llamado a sus partidarios para que activen el trabajo por la reelección presidencial.

Hoy, con una oposición política más dividida que en las elecciones del 2016, que era el mejor escenario abierto  para que ésta llegara al poder, porque no estaba presente el magnífico trabajo de desarrollo que hoy exhibe la nación, es imposible creer que el Presidente Danilo Medina va a desaprovechar esa gran oportunidad.

¡El propósito de la reelección está ahí, desafiante, con todas las herramientas para convertirlo en realidad! Ganar o no una reelección, depende de la mayoría de ciudadanos. Es la que decide con su voto si quiere que un Presidente siga o no en el poder. ¡Nadie gana unas elecciones si el pueblo está en contra!

Todavía después de las elecciones del 2016, la oposición tuvo la oportunidad para fortalecer esa poderosa estructura que surgió rápidamente, de manera increíble, llamada Partido Revolucionario Moderno (PRM), pero sus principales dirigentes, con una demostrada incapacidad estratégica, destruyeron ese gran proyecto.

¿Qué necesidad había de abandonar el propósito del PRM, de llegar al poder fácilmente en el 2020, para convertirlo posteriormente en un movimiento llamado Marcha Verde, que todo lo que hizo fue meterle miedo a los ricos con sus amenazas?

La mejor demostración está en el anuncio de un grupo de empresarios diciendo que no continuaría financiando la campaña de ese grupo. La Marcha Verde, que nació con una fuerza extraordinaria, es hoy un minúsculo grupo que pasará a ocupar el mismo lugar de los que nunca dirigirán  el poder. Medina está en muy buena posición con la mayoría de inversionistas, debido a su manejo estratégico. Medina es un extraordinario conquistar de votos para sumárselos al PLD.

Pero el error principal fue el del ex candidato presidencial, Luís Abinader, que siempre salía dirigiendo las protestas de la Marcha Verde,  como diciéndoles a los inversionistas nacionales y extranjeros, que él tiene su propio grupo de competencia. ¡Eso fue suicida para la Marcha Verde y el destino del PRM.

Este 27 de Febrero, Danilo Medina, con esa habilidad estratégica, desafiará a todos sus adversarios, sin importar las consecuencias, internas y externas, en virtud de que está consciente de que si no lo hace, su magnífica obra de gobierno, aún con algunos errores, lo sepultará en el presente accionar político, aunque no para la historia.

Y es que el Presidente Medina sabe que si el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) pierde el poder en el 2020, habrá que construir más cárceles para encerrar funcionarios públicos, no porque robaron, sino porque hay que acusarlos, de lo que sea, para tratar de destruir esa poderosa estructura que sirve de sostén a la democracia dominicana.

 

La oposición que tiene el PLD en materia política, sabe que no está en condiciones de enfrentar a las urnas a un Presidente Medina, que ya ganó las últimas elecciones con un 61 por ciento de los votos válidos. ¿Y ahora, con esa gran obra de gobierno, con cuánto ganará en el 2020? Es cierto que no habrá reelección sin modificación constitucional. ¡Es otro dilema!

 

Con esa aterradora gestión de gobierno del jefe de Estado, convirtiendo a los pobres productores agropecuarios en empresarios, él mismo llevándoles el dinero a los campos, sin garantías de papeles de propiedades, otorgándoles concepciones no dañinas a los inversionistas, como es el Parque Central de Santiago, haciendo un país modelo  en materia vial, con un total apoyo a la educación, mejoramiento de los hospitales, servicios públicos más eficientes y capacitando a los servidores del Estado para facilitarles beneficios en la gestión a los ciudadanos, dudamos que  Medina renuncie a lo que se sabe es un propósito.

 

Escuchamos diariamente a la oposición hablar de corrupción. Pero también debería reconocerse que quienes son acusados de un uso indebido de los bienes del Estado, son sometidos a la Justicia. ¡Y están en las cárceles!

 

Es que antes se denunciaba la corrupción en el Estado, pero no se sometía a los culpables. Esa es la razón por la cual se sabe que se cometen actos impropios en el actual gobierno. ¿Y antes, se enviaba a las cárceles a los corruptos? Simplemente debemos decir que no.

 

Eso no quiere decir que en el gobierno no hay corrupción. Hay corrupción en nuestro país, Rusia, China, Estados Unidos y en Europa. Hoy, la acusación más fuerte que pesa en contra del gobierno, es la migración haitiana. ¡Un gran problema mundial! A España e Italia llegan por toneladas los migrantes africanos. Estados Unidos, el país más poderoso de la tierra, está construyendo un muro porque no puede controlar la migración ilegal con su vecino México.

 

Los haitianos tienen a la República Dominicana, que tiene una frontera abierta a todo lo largo del territorio, como su paraíso. Los africanos ven a Europa como su gloria. Los mexicanos, dominicanos y otros latinoamericanos, visualizan a Estados Unidos como el país de la tierra prometida. ¡Y se arriesgan  a llegar a ese territorio  aunque sea en canoa de yagua!  La delincuencia, que es otro tema de campaña de la oposición, disminuyó considerablemente, pero hay que seguir fortaleciendo los mecanismos de combates.

 

Hay una lucha permanente por cada quien mejorar su situación económica.  De todas maneras, el PLD tiene un gran problema: ¡Arriesgarse a perder el poder o hacer sacrificios personales de algunos de sus dirigentes, para tratar de conservar la dirección del Estado!

 

Cuando el Presidente esté pronunciando su amplio discurso, el país conocerá más su  obra  a través de los cortes que se estarán proyectando en la televisión. Y entonces surgirá la pregunta entre los peledeístas: ¿Qué hacemos?

 

¡Gracias por leernos!

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