El PRM a la deriva, se reivindica Miguel Vargas y el PRD/ Por Fernando Peña

El Proyecto de partido PRM, de los dinosaurios que prefirieron la división y sus nombradías a ceder el relevo en el PRD, hoy muerden el polvo de sus desaciertos, sin partido, sin orientación, sin estructura y envuelto en la incapacidad de montar una convención que permita iniciar su reorganización.

Han pospuesto varias veces su “convención”, el germen de las apetencias individuales, del protagonismo, del divisionismo lo lleva irrenunciablemente a ser un proyecto fallido.

En aras de mantener el control absoluto del proyecto de partido Luis e Hipólito se unieron y en una componenda tal y como hacían en el PRD y que Miguel Vargas no acepto, imponen candidato de su conveniencia vendiendo un supuesto relevo con caras nuevas sin experiencia, sin anos, ni grajeado en las lides políticas partidarias.

Porque el problema del relevo, de lo nuevo no es de cara jóvenes, de nuevos, no, es combinar anos, experiencia y capacidad.
A esa pretensión de los “lideres” del proyecto de partido llamado “moderno” se han opuesto dirigentes curtidos en la política y con vasta experiencia, como son el secretario general del PRM y candidato a esa posición Jesús Vásquez Martínez (Chu) y el presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Andrés Bautista, que aspira quedarse en la posición.
Ahora se anuncia nueva vez la posposición de la convención del PRM, evidentemente que se busca un arreglo de aposento con estos dos últimos, porque se ha evidenciado que podrían recibir una derrota los candidatos de los lideres de ese proyecto de partido.

Las luchas grupales se han incendiado, comienzan a moverse las fichas de los dos sectores que controlan la organización, que son el expresidente Hipólito Mejía y el pasado candidato presidencial Luis Abinader, pero que ante el avance del secretario general y el presidente actual de la organización ven peligrar su influencia, tal como les paso en el PRD con Miguel Vargas Maldonado.

Están repitiendo los mismos vicios del pasado, el tiempo le va dando la razón a Miguel Vargas.
Con la situación actual del PRM, con la convención fallida, han reivindicado a Miguel Vargas, ellos son los negadores de democracia y unidad.

Formal o no el PRM se divide.
A dos años de las elecciones del 2020 no hay una oposición fuerte y vigorosa que pueda enfrentar con éxito al PLD y el poder e influencia acumulado desde el Poder.

La oposición política o los opositores no ha actuado con suficiente sagacidad para separar los intereses de los dos grupos que separan hoy al peledeismo. Cosa que, si ha logrado el PLD con ellos, dividirlo y mantenerlo separado.
Los opositores han errado el tiro, ven al PRD y Miguel Vargas como sus enemigos, lo obligan a seguir en el 2020 en la alianza.
El PRD es un monstruo. Es un fenómeno político. Aun dividido y disminuido será la opción partidaria que decidirá el triunfo en el 2020. ¡Anótenlo por ahí!

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